15 Al cuarto día dijeron a la mujer de Sansón:— Consigue que tu marido nos descifre la adivinanza. De otro modo, tú y tu familia seréis pasto de las llamas. ¿O es que nos habéis invitado para robarnos?
16 La mujer de Sansón se puso a lloriquearle, y le decía:— Tú me odias, no me amas. Has propuesto una adivinanza a mi gente y no me la quieres descifrar.Sansón le respondió:— No se la he descifrado a mi padre ni a mi madre ¿y te la voy a descifrar a ti?
17 Ella estuvo lloriqueándole los siete días que duró la fiesta. Hasta que al séptimo día se la descifró, porque lo tenía aburrido. Acto seguido, ella comunicó a su gente la solución del enigma.
18 Así que el séptimo día, antes de que Sansón entrara en la alcoba, la gente de la ciudad dijo a Sansón:— ¿Qué hay más dulce que la miel,y qué más fuerte que el león?Sansón les replicó:— Si no hubierais arado con mi novilla, no habríais descifrado mi adivinanza.
19 Entonces el espíritu del Señor invadió a Sansón que bajó a Ascalón y mató allí a treinta hombres; recogió sus despojos y entregó las mudas a los acertantes de la adivinanza. Luego, enfurecido, subió a casa de su padre.
20 En cuanto a la mujer de Sansón, la dieron por esposa a uno de sus amigos más cercanos.