Hechos
Capítulos 26:9-15
La Palabra Versión Española
9Es cierto que yo mismo creí mi deber combatir por todos los medios lo referente a Jesús de Nazaret.
10Así actué en Jerusalén, donde, autorizado por los jefes de los sacerdotes, encarcelé a muchos fieles y di mi voto para que los condenaran a muerte.
11Recorría también a menudo todas las sinagogas, e intentaba hacerlos abjurar a fuerza de torturas. Mi saña contra ellos llegó a tal extremo, que los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.
12Esta es la razón por la que fui comisionado por los jefes de los sacerdotes para ir con plenos poderes a Damasco.
13Me hallaba en camino, majestad, cuando a eso del mediodía vi una luz del cielo más brillante que el sol, cuyo resplandor nos envolvió a mí y a mis compañeros de viaje.
14Todos caímos al suelo, y yo escuché una voz que me decía en arameo*: «Saúl*, Saúl, ¿por qué me persigues? Te va a resultar duro dar coces contra el aguijón».
15Entonces pregunté: «¿Quién eres, Señor?». Y el Señor respondió: «Soy Jesús, a quien tú persigues.