Hechos
Capítulos 27:19-25
La Palabra Versión Española
19Y al tercer día tuvieron que arrojar al mar, con sus propias manos, el aparejo de la nave.
20El sol y las estrellas permanecieron ocultos durante muchos días y, como la tempestad no disminuía, perdimos toda esperanza de salvarnos.
21Hacía tiempo que nadie a bordo probaba bocado; así que Pablo se puso en medio de todos y dijo:— Compañeros, deberíais haber atendido mi consejo y no haber zarpado de Creta. Así hubiéramos evitado esta desastrosa situación.
22De todos modos, os recomiendo ahora que no perdáis el ánimo, porque ninguno de vosotros perecerá, aunque el buque sí se hundirá.
23Pues anoche se me apareció un ángel del Dios a quien pertenezco y sirvo,
24y me dijo: «No temas, Pablo. Has de comparecer ante el emperador, y Dios te ha concedido también la vida de tus compañeros de navegación».
25Por tanto, amigos, cobrad ánimo, pues confío en Dios, y sé que ocurrirá tal como se me ha dicho.