Romanos
Capítulos 13:2-8
La Palabra Versión Española
2Por tanto, los que se oponen a la autoridad se rebelan contra lo que Dios ha dispuesto y recibirán su merecido.
3Los gobernantes, en efecto, no están para intimidar a los buenos, sino a los malos. ¿Aspiras a no tener miedo de la autoridad? Pues pórtate bien, y solo elogios recibirás de ella,
4ya que está al servicio de Dios para hacer el bien. Pero, si te portas mal, teme lo peor, pues no en vano está dotada de poderes eficaces al servicio de Dios para castigar severamente a los que hacen el mal.
5Es preciso, por tanto, que acatéis la autoridad, y no solo por miedo al castigo, sino como un deber de conciencia.
6Dígase lo mismo de los impuestos que pagáis; quienes os los exigen son como representantes de Dios, dedicados precisamente a ese cometido.
7Dad a cada uno lo que le corresponda, lo mismo si se trata de impuestos que de contribuciones, de respeto que de honores.
8Si con alguno tenéis deudas, que sean de amor, pues quien ama al prójimo ha cumplido la ley.