Juan
Capítulos 9:3-9
La Palabra Versión Hispanoamericana
3Jesús respondió:—Ni sus propios pecados ni los de sus padres tienen la culpa; nació así para que el poder de Dios resplandezca en él.
4Mientras es de día debemos realizar lo que nos ha encomendado el que me envió; cuando llega la noche, nadie puede trabajar.
5Mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo.
6Dicho esto, escupió en el suelo, hizo un poco de lodo y lo extendió sobre los ojos del ciego.
7Después le dijo:—Ahora vete y lávate en el estanque de Siloé (palabra que significa «enviado»).El ciego fue, se lavó y, cuando regresó, ya veía.
8Sus vecinos y todos cuantos lo habían visto antes pidiendo limosna, comentaban:—¿No es este el que se sentaba por aquí y pedía limosna?
9Unos decían:—Sí, es el mismo.Otros, en cambio, opinaban:—No es él, sino uno que se le parece.Pero el propio interesado aseguraba:—Soy yo mismo.