Hebreos
Capítulos 10:9-15
Nueva Biblia al Día
9Y luego añadió: «Aquí estoy. He venido a hacer tu voluntad». Es decir, que quitó lo primero para establecer lo segundo.
10Y como Jesucristo hizo la voluntad de Dios al sacrificar su propio cuerpo, una sola vez y para siempre, por eso nosotros somos santificados.
11Todo sacerdote celebra el culto día tras día ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.
12Pero este sacerdote le ofreció a Dios por los pecados un solo sacrificio para siempre. Después se sentó a la derecha de Dios,
13y allí esperará a que sus enemigos sean puestos bajo sus pies.
14Porque con un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a los que está santificando.
15También el Espíritu Santo lo confirma cuando dice: