Éxodo
Capítulos 3:3-9
Nueva Versión Internacional
3así que pensó: «¡Qué increíble! Voy a ver por qué no se consume la zarza.»
4Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:—¡Moisés, Moisés!—Aquí me tienes —respondió.
5—No te acerques más —le dijo Dios—. Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa.
6Yo soy el Dios de tu padre. Soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.Al oír esto, Moisés se cubrió el rostro, pues tuvo miedo de mirar a Dios.
7Pero el Señor siguió diciendo:—Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces, y conozco bien sus penurias.
8Así que he descendido para librarlos del poder de los egipcios y sacarlos de ese país, para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, tierra donde abundan la leche y la miel. Me refiero al país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos.
9Han llegado a mis oídos los gritos desesperados de los israelitas, y he visto también cómo los oprimen los egipcios.