Génesis
Capítulos 4:4-10
Nueva Versión Internacional
4Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño, es decir, los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda,
5pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo.
6Entonces el Señor le dijo: «¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo?
7Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo.»
8Caín habló con su hermano Abel. Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano y lo mató.
9El Señor le preguntó a Caín:—¿Dónde está tu hermano Abel?—No lo sé —respondió—. ¿Acaso soy yo el que debe cuidar a mi hermano?
10—¡Qué has hecho! —exclamó el Señor—. Desde la tierra, la sangre de tu hermano reclama justicia.