Lucas
Capítulos 22:38-44
Nueva Versión Internacional
38—Mira, Señor —le señalaron los discípulos—, aquí hay dos espadas.—¡Basta! —les contestó.
39Jesús salió de la ciudad y, como de costumbre, se dirigió al monte de los Olivos, y sus discípulos lo siguieron.
40Cuando llegaron al lugar, les dijo: «Oren para que no caigan en tentación.»
41Entonces se separó de ellos a una buena distancia, se arrodilló y empezó a orar:
42«Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya.»
43Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo.
44Pero, como estaba angustiado, se puso a orar con más fervor, y su sudor era como gotas de sangre que caían a tierra.