Nehemías
Capítulos 6:8-14
Reina-Valera 1909
8Entonces envié yo a decirle: No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas.
9Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será hecha. Fortalece, pues, oh Dios, mis manos.
10Después fui en secreto a casa de Semaías hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado. Él me dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen a matarte; sí, esta noche vendrán a matarte.
11Entonces dije: ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvar su vida? No entraré.
12Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que decía aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat le habían sobornado.
13Pues fue sobornado para hacerme temer, para que así yo pecase, para crearme mala fama y desprestigiarme.
14Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a éstas sus obras, y también de la profetisa Noadías, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo.