Romanos
Capítulos 9:8-14
Reina-Valera 1909
8Es decir: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados en la descendencia.
9Porque la palabra de la promesa es ésta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo.
10Y no sólo esto; sino que también Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre
11(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama),
12se le dijo que el mayor serviría al menor.
13Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
14¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ninguna manera!