Santiago
Capítulos 1:14-20
Reina-Valera 1909
14sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
15Y la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
16Amados hermanos míos, no erréis.
17Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación.
18Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuésemos como las primicias de sus criaturas.
19Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse,
20porque la ira del hombre no produce la justicia de Dios.