Gálatas

Capítulos 1

Dios Habla Hoy con Deuterocanónicos Versión Española

Introducción (1.1-9)

Saludo

1Pablo, apóstol, no enviado ni designado por los hombres, sino por Jesucristo mismo y por Dios Padre que le resucitó de los muertos, 2junto con todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de la provincia de Galacia. 3Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre vosotros. 4Jesucristo se entregó a la muerte por nuestros pecados, para librarnos del presente mundo perverso, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre. 5¡Gloria a Dios para siempre! Amén.

No hay otro evangelio

6Estoy muy sorprendido de que tan pronto os hayáis alejado de Dios, que os llamó por el amor de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. 7En realidad no es que haya otro evangelio, pero sucede que algunos os están perturbando y quieren trastornar el evangelio de Cristo. 8Pero si alguien (sea yo mismo o un ángel del cielo) os anuncia un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡caiga bajo maldición! 9Lo he dicho y lo repito: si alguien os anuncia otro evangelio del que ya recibisteis, caiga bajo maldición.

1. El evangelio anunciado por Pablo (1.10–2.21)

Pablo lo recibió de Jesucristo

10No busco la aprobación de los hombres, sino la aprobación de Dios. No pretendo quedar bien con los hombres. ¡Si pretendiera quedar bien con los hombres, ya no sería siervo de Cristo!

Cómo llegó Pablo a ser apóstol

11Sabed esto, hermanos: el evangelio que yo anuncio no es una idea humana. 12No lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino que Jesucristo mismo me lo dio a conocer. 13Ya habréis oído decir que yo, en otro tiempo, cuando pertenecía al judaísmo, perseguí con violencia a la iglesia de Dios y procuré destruirla. 14En el judaísmo estaba yo más adelantado que muchos de mis paisanos de mi misma edad, porque era mucho más estricto en guardar las tradiciones de mis antepasados. 15Pero Dios me escogió desde antes de nacer, y por su mucho amor me llamó. Cuando quiso, 16me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su evangelio entre los no judíos. Y no fui entonces a consultar con nadie, 17ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo. Al contrario, me dirigí sin tardanza a la región de Arabia y luego regresé a Damasco.

Relaciones de Pablo con los otros apóstoles

18Tres años más tarde fui a Jerusalén para conocer a Cefas, con quien estuve quince días; 19pero no vi a ningún otro apóstol, sino sólo a Santiago, el hermano del Señor. 20Os aseguro delante de Dios que esto que os escribo es la verdad. 21Después me dirigí a las regiones de Siria y Cilicia. 22En cambio, los hermanos de las iglesias de Cristo que están en Judea no me conocían personalmente. 23Solamente oían decir que “el que antes nos perseguía, anda ahora predicando el mensaje de fe que entonces quería destruir.” 24Y alababan a Dios por causa mía.