2 Corintios
Capítulos 8
La Palabra Versión Española
III. COLECTA A FAVOR DE LOS CREYENTES DE JUDEA (8–9)
Invitación a dar generosamente
1Queremos, hermanos, que tengáis información sobre la colecta* que por inspiración de Dios ha tenido lugar en las iglesias de Macedonia.
2Porque, a pesar de las muchas tribulaciones que han soportado, su alegría es tanta que han convertido su extrema pobreza en derroche de generosidad.
3Testigo soy de que han dado espontáneamente lo que podían, e incluso más de lo que podían.
4Con la mayor insistencia nos rogaban que les permitiéramos colaborar en la colecta y en la ayuda a los hermanos.
5Y más allá de nuestras expectativas, ellos mismos se ofrecieron a sí mismos, primero al Señor y luego a nosotros, ya que esta era la voluntad de Dios.
6En vista de ello, hemos pedido a Tito que lleve a feliz término entre vosotros esa colecta, ya que él la comenzó.
7Destacáis en todo: en fe, en elocuencia, en conocimiento, en entusiasmo y en el cariño que nos profesáis; pues a ver si destacáis también en lo que se refiere a la colecta.
8No se trata de ninguna imposición, sino que, a la vista del entusiasmo de los demás, quiero comprobar la autenticidad de vuestro amor.
9Ya conocéis cuál fue la generosidad de nuestro Señor Jesucristo: siendo rico como era, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza.
10Y es mi opinión al respecto que, si el año pasado tomasteis la iniciativa no solo para realizar la colecta, sino incluso para proyectarla,
11la llevéis ahora a feliz término. Así vuestro entusiasmo al proyectarla se corresponderá con su realización práctica, de acuerdo con las posibilidades de cada uno.
12Si la disposición es buena, a nadie se le piden imposibles; lo que dé es bien recibido.
13Porque tampoco se trata de que vosotros paséis estrecheces para que otros vivan holgadamente; se trata de atenerse a un criterio de equidad:
14que en este momento vuestra abundancia remedie su necesidad, para que su abundancia remedie en su día vuestra necesidad. De este modo reinará la igualdad,
15como dice la Escritura: A quien recogía mucho, no le sobraba; y a quien recogía poco, tampoco le faltaba.
Los enviados de Pablo
16Doy gracias a Dios por haber hecho que Tito comparta mi preocupación por vosotros.
17Apenas recibió la invitación, le faltó tiempo para ponerse espontáneamente en camino hacia vosotros.
18Con él envío* a ese hermano* a quien todas las iglesias alaban por su servicio al anuncio del mensaje evangélico;
19es más, ha sido incluso designado por las propias iglesias, para que me acompañe a llevar esta colecta, de cuya administración me he hecho cargo para gloria del Señor y en prueba de mi buena disposición.
20Evito así toda posible crítica que pudiera ocasionarme la administración de tan crecida suma,
21ya que quiero hacer las cosas con toda honradez, no solo a los ojos de Dios, sino también a los ojos de la gente.
22Envío también con ellos a otro hermano nuestro, cuya solicitud he tenido ocasión de comprobar muchas veces y en diversas circunstancias; ahora, incluso, se muestra mucho más solícito al fiarse plenamente de vosotros.
23Tito, ya sabéis, es compañero mío y colabora conmigo en favor vuestro; los otros hermanos nuestros son delegados de las iglesias y gloria de Cristo.
24Así que dadles pruebas de vuestro amor y de que tengo razón para estar orgulloso de vosotros ante las demás iglesias.