1 Reyes

Capítulos 14

Reina-Valera 1909

1En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó enfermo. 2Y dijo Jeroboam a su esposa: Levántate, te ruego, y disfrázate, para que no te conozcan que eres la esposa de Jeroboam, y ve a Silo; he aquí, allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo sería rey sobre este pueblo. 3Y toma en tus manos diez panes, y tortas y una vasija de miel, y ve a él. Él te dirá lo que ha de suceder a este niño. 4Y la esposa de Jeroboam lo hizo así; y se levantó, y fue a Silo y llegó a casa de Ahías. Y Ahías ya no podía ver, porque sus ojos se habían oscurecido a causa de su vejez. 5Pero Jehová había dicho a Ahías: He aquí que la esposa de Jeroboam vendrá a consultarte por su hijo que está enfermo; así y así le responderás, pues cuando ella venga, vendrá disfrazada. 6Y cuando Ahías oyó el sonido de sus pies al entrar ella por la puerta, dijo: Entra, esposa de Jeroboam; ¿por qué te finges otra? Pues soy enviado a ti con un mensaje duro. 7Ve y dile a Jeroboam: Así dice Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, 8y arranqué el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David, mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos, 9sino que has hecho más mal que todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me has arrojado tras tus espaldas; 10por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y yo talaré de Jeroboam todo varón, tanto el siervo como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam, como se barre el estiércol, hasta que no quede nada. 11Al que muera de los de Jeroboam en la ciudad, lo comerán los perros, y al que muera en el campo, lo comerán las aves del cielo, porque Jehová lo ha dicho. 12Y tú levántate y vete a tu casa; y al poner tu pie en la ciudad, morirá el niño. 13Y todo Israel hará duelo por él y lo sepultarán, porque sólo él, de entre los de Jeroboam, será sepultado, por cuanto de la casa de Jeroboam, sólo en él se ha hallado alguna cosa buena delante de Jehová Dios de Israel. 14Y Jehová levantará para sí un rey sobre Israel, el cual talará la casa de Jeroboam en este día; y lo hará ahora mismo. 15Y Jehová sacudirá a Israel al modo como la caña se agita en las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Río, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová. 16Y él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, quien pecó y ha hecho pecar a Israel. 17Entonces la esposa de Jeroboam se levantó y se fue, y llegó a Tirsa; y al cruzar ella el umbral de la casa, el niño murió. 18Y lo sepultaron, y todo Israel hizo duelo por él conforme a la palabra de Jehová, la que él había hablado por medio de su siervo, el profeta Ahías. 19Los demás hechos de Jeroboam, las guerras que hizo y cómo reinó, he aquí, todo está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel. 20El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós años; y cuando durmió con sus padres, reinó en su lugar su hijo Nadab. 21Y Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. Roboam tenía cuarenta y un años cuando comenzó a reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió de todas las tribus de Israel para poner allí su nombre. Y el nombre de su madre era Naama, una amonita. 22Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y le provocaron a celos con los pecados que cometieron, más que todo lo que habían hecho sus padres. 23Porque ellos también se edificaron lugares altos, y estatuas e imágenes de Asera en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. 24Y hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel. 25Y aconteció que al quinto año del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén. 26Y tomó los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa real, y lo saqueó todo; y también se llevó todos los escudos de oro que Salomón había hecho. 27Y en lugar de ellos, el rey Roboam hizo escudos de bronce y se los entregó a los capitanes de la guardia, que custodiaban la puerta de la casa real. 28Y cuando el rey entraba en la casa de Jehová, los de la guardia los llevaban, y después volvían a ponerlos en la cámara de la guardia. 29Los demás hechos de Roboam y todas las cosas que hizo, ¿no están escritos en las crónicas de los reyes de Judá? 30Y hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días de ellos. 31Y durmió Roboam con sus padres y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Y el nombre de su madre era Naama, la amonita. Y reinó en su lugar Abiam, su hijo.