Amós
Capítulos 5
Reina-Valera 1909
1Oíd esta palabra que yo levanto para lamentación contra vosotros, oh casa de Israel.
2Cayó la virginal Israel; no podrá levantarse ya más; fue dejada sobre su tierra, y no hay quien la levante.
3Porque así ha dicho Jehová el Señor: La ciudad que salga con mil volverá con cien, y la que salga con cien volverá con diez, en la casa de Israel.
4Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme y viviréis;
5y no busquéis a Bet-el, ni entréis en Gilgal ni paséis a Beerseba, porque Gilgal será ciertamente llevada en cautiverio, y Bet-el será deshecha.
6Buscad a Jehová y vivid, no sea que acometa como fuego a la casa de José y la consuma, sin haber en Bet-el quien lo apague.
7Los que convertís en ajenjo el juicio y echáis por tierra la justicia,
8buscad al que hizo las Pléyades y el Orión, y las tinieblas vuelve en mañana y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar y las derrama sobre la faz de la tierra: Jehová es su nombre;
9Él es el que desencadena destrucción sobre el fuerte y hace que la destrucción venga contra la fortaleza.
10Ellos aborrecen al reprensor en la puerta de la ciudad, y al que habla lo recto abominan.
11Por tanto, puesto que pisoteáis al pobre y tomáis de él carga de trigo, aun cuando edificasteis casas de piedra labrada, no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, pero no beberéis el vino de ellas.
12Porque yo sé de vuestras muchas rebeliones y de vuestros grandes pecados; afligís al justo, y recibís cohecho y apartáis a los pobres en la puerta.
13Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.
14Buscad lo bueno y no lo malo, para que viváis, porque así Jehová Dios de los ejércitos estará con vosotros, como decís.
15Aborreced el mal, y amad el bien y poned juicio en la puerta; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José.
16Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán: ¡Ay! ¡ay!; y al labrador llamarán a duelo, y a llorar a los que sepan lamentarse.
17Y en todas las viñas habrá llanto, porque pasaré por en medio de ti, dice Jehová.
18¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas y no de luz,
19como el que huye de delante del león y se topa con el oso; o como el que, al entrar en casa, apoya su mano en la pared y le muerde una culebra.
20¿No será el día de Jehová tinieblas y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?
21Aborrezco, desprecio vuestras fiestas, y no me darán olor grato vuestras asambleas.
22Y si me ofrecéis holocaustos y vuestras ofrendas de grano, no los recibiré ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados.
23Quita de mí el ruido de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus arpas.
24Antes bien, corra el juicio como las aguas y la justicia como impetuoso arroyo.
25¿Me ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años, oh casa de Israel?
26Antes bien, llevabais el tabernáculo de vuestros Moloc y Quiún, ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.
27Os haré, pues, entrar en cautividad más allá de Damasco, ha dicho Jehová, cuyo nombre es Dios de los ejércitos.