Éxodo

Capítulos 15

Reina-Valera 1909

1Entonces cantaron Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová y dijeron:Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;ha echado en el mar al caballo y al jinete. 2Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación; éste es mi Dios, y a él alabaré; Dios de mi padre, y a él ensalzaré. 3Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre. 4Los carros de Faraón y su ejército echó al mar; y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. 5Los abismos los cubrieron; como piedra descendieron a las profundidades. 6Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en fortaleza; tu diestra, oh Jehová, ha destrozado al enemigo. 7Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti; enviaste tu furor; los consumió como a rastrojo. 8Al soplo de tu nariz se amontonaron las aguas; se juntaron las corrientes como en un montón; los abismos se cuajaron en medio del mar. 9El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré los despojos; mi alma se saciará de ellos; sacaré mi espada, los destruirá mi mano. 10Soplaste con tu viento, los cubrió el mar; se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. 11¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, temible en loores, hacedor de maravillas? 12Extendiste tu diestra; la tierra los tragó. 13Condujiste en tu misericordia a este pueblo, al cual has redimido; lo llevaste con tu fortaleza a tu santa morada. 14Lo oirán los pueblos y temblarán; la angustia se apoderará de los moradores de Filistea. 15Entonces los jefes de Edom se turbarán; a los caudillos de Moab les sobrecogerá el temblor; se abatirán todos los moradores de Canaán. 16Caiga sobre ellos terror y espanto; ante la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste. 17Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová; en el santuario del Señor, que han afirmado tus manos. 18Jehová reinará por los siglos de los siglos. 19Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y Jehová hizo volver las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos de Israel cruzaron en seco por en medio del mar. 20Y María, la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron detrás de ella con panderos y danzas; 21y María les respondía:Cantad a Jehová, porque en extremo se ha engrandecido;ha echado al mar al caballo y al jinete. 22E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo; y salieron al desierto de Shur y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. 23Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. 24Entonces el pueblo murmuró contra Moisés y dijo: ¿Qué hemos de beber? 25Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y cuando lo echó a las aguas, las aguas se endulzaron. Allí él les dio un estatuto y un decreto, y allí los puso a prueba; 26y dijo: Si escuchas atentamente la voz de Jehová tu Dios, y haces lo recto delante de sus ojos, y das oído a sus mandamientos y guardas todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti, porque yo soy Jehová, tu Sanador. 27Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas.