Jeremías
Capítulos 51
Reina-Valera 1909
1Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un viento destructor contra Babilonia y contra sus moradores que se levantan contra mí.
2Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra; porque estarán contra ella por todas partes en el día del mal.
3Diré al flechero que tensa su arco y al que se levanta con su coraza: No perdonéis a sus jóvenes; destruid totalmente su ejército.
4Y caerán muertos en la tierra de los caldeos y alanceados en sus calles.
5Porque Israel y Judá no han sido abandonados por su Dios, Jehová de los ejércitos, aunque su tierra estaba llena de pecado contra el Santo de Israel.
6Huid de en medio de Babilonia, y salve cada uno su vida, para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de la venganza de Jehová; le dará su pago.
7Copa de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que embriagó a toda la tierra; de su vino bebieron las naciones; se enloquecieron, por tanto, las naciones.
8De repente cayó Babilonia y se despedazó; aullad sobre ella; llevad bálsamo para su dolor; quizá sane.
9Quisimos curar a Babilonia, pero no ha sanado; dejadla, y váyase cada uno a su tierra, porque ha llegado hasta el cielo su juicio y se ha alzado hasta las nubes.
10Jehová sacó a luz nuestras justicias; venid y contemos en Sión la obra de Jehová nuestro Dios.
11¡Limpiad las saetas! ¡Embrazad los escudos! Ha despertado Jehová el espíritu de los reyes de Media, porque contra Babilonia es su designio para destruirla; porque la venganza es de Jehová, la venganza de su templo.
12Levantad bandera sobre los muros de Babilonia; reforzad la guardia, poned centinelas, disponed las emboscadas, porque Jehová ha deliberado y ha puesto en efecto lo que ha dicho sobre los moradores de Babilonia.
13Tú que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, ha llegado tu fin, la medida de tu codicia.
14Jehová de los ejércitos juró por sí mismo, diciendo: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti gritería.
15Él es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó el mundo con su sabiduría y extendió los cielos con su inteligencia.
16Cuando emite su voz, hay multitud de aguas en el cielo, y hace subir las nubes desde los confines de la tierra; él hace relámpagos con la lluvia y saca el viento de sus depósitos.
17Todo hombre se ha embrutecido y le ha faltado conocimiento; y todo artífice se avergüenza de su escultura, porque mentira es su imagen de fundición, porque no hay espíritu en ella.
18Vanidad son, obra digna de burla; en el tiempo de su castigo perecerán.
19No es como ellos la porción de Jacob, porque él es el Hacedor de todo; e Israel es la vara de su heredad; Jehová de los ejércitos es su nombre.
20Martillo sois para mí, y armas de guerra; y por medio de ti destrozaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos,
21y por medio de ti destrozaré caballos y a sus jinetes, y por medio de ti destrozaré carros y a los que suben en ellos.
22Asimismo por medio de ti destrozaré hombres y mujeres, y por medio de ti destrozaré viejos y jóvenes, y por medio de ti destrozaré jóvenes y doncellas.
23También destrozaré por medio de ti al pastor y a su rebaño; destrozaré por medio de ti a labradores y sus yuntas; y a gobernantes y a jefes destrozaré por medio de ti.
24Y pagaré a Babilonia y a todos los moradores de Caldea todo el mal que ellos hicieron en Sión delante de vuestros ojos, dice Jehová.
25He aquí, yo estoy contra ti, oh monte destructor, dice Jehová, porque destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano contra ti, y te haré rodar desde las peñas y te convertiré en monte quemado.
26Y nadie tomará de ti piedra angular ni piedra para cimiento, porque perpetua desolación serás, ha dicho Jehová.
27Alzad bandera en la tierra; tocad trompeta en las naciones; preparad naciones contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Mini y de Askenaz; señalad contra ella capitán; haced subir caballos como langostas erizadas.
28Preparad contra ella a las naciones, a los reyes de Media, a sus gobernantes, y a todos sus jefes y a toda la tierra de su dominio.
29Y temblará la tierra y se afligirá, porque se cumplirán contra Babilonia todos los designios de Jehová, para hacer de la tierra de Babilonia una desolación, sin ningún morador.
30Los valientes de Babilonia dejaron de pelear; se quedaron en sus fortalezas; les faltaron las fuerzas; se volvieron como mujeres; han sido incendiadas sus casas, rotos sus cerrojos.
31Correo se encontrará con correo, y mensajero se encontrará con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad ha sido tomada por todas partes.
32Y los vados han sido tomados, y los cañaverales quemados con fuego, y están aterrados los hombres de guerra.
33Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: La hija de Babilonia es como una era en trilla; y de aquí a poco le llegará el tiempo de la siega.
34Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor, rey de Babilonia; me dejó como un vaso vacío; me tragó como un chacal; llenó su vientre con mis delicias y me expulsó.
35¡Caiga sobre Babilonia la violencia hecha contra mí y mi carne!, dirá la moradora de Sión; y, ¡caiga mi sangre sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalén!
36Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo abogaré por tu causa y llevaré a cabo tu venganza; y secaré su mar y haré secar su manantial.
37Y será Babilonia montones de ruinas, guarida de chacales, objeto de espanto y de burla, sin morador.
38A una rugirán como leones; como cachorros de león gruñirán.
39En medio de su calor les prepararé sus banquetes; y haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman un sueño eterno y no despierten, dice Jehová.
40Los haré descender como corderos al matadero, como carneros con machos cabríos.
41¡Cómo ha sido tomada Babilonia y capturada la que era alabada por toda la tierra! ¡Cómo ha venido a ser Babilonia objeto de espanto entre las naciones!
42Ha subido el mar sobre Babilonia; por la multitud de sus olas ha sido cubierta.
43Sus ciudades han quedado desoladas, la tierra seca y desierta, tierra en la que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre.
44Y castigaré a Bel en Babilonia y sacaré de su boca lo que se ha tragado; y no afluirán más a él las naciones, y el muro de Babilonia caerá.
45Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salve cada uno su vida del ardor de la ira de Jehová.
46Y no desmaye vuestro corazón, y no temáis a causa del rumor que se oirá en la tierra; en un año vendrá el rumor, y después en otro año, otro rumor, y violencia en la tierra y gobernante contra gobernante.
47Por tanto, he aquí, vienen días en que yo castigaré los ídolos de Babilonia; y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella.
48Entonces los cielos y la tierra, y todo lo que está en ellos, cantarán de gozo por lo de Babilonia, porque del norte vendrán sobre ella destructores, dice Jehová.
49Babilonia caerá por los muertos de Israel, así como también por Babilonia han caído los muertos de toda la tierra.
50Los que escapasteis de la espada, andad, no os detengáis; acordaos desde lejos de Jehová, y esté Jerusalén en vuestro corazón.
51Estamos avergonzados porque oímos la afrenta; la vergüenza cubrió nuestros rostros, porque han entrado extranjeros en los santuarios de la casa de Jehová.
52Por tanto, he aquí, vienen días, dice Jehová, en que yo castigaré sus ídolos, y en toda su tierra gemirán los heridos.
53Aunque Babilonia suba al cielo y se fortifique en las alturas su poder, de mi parte llegarán a ella destructores, dice Jehová.
54¡Clamor de alarido de Babilonia y gran quebranto de la tierra de los caldeos!
55Porque Jehová ha destruido a Babilonia y ha quitado de ella el gran bullicio; y braman sus olas como muchas aguas; resuena el estruendo de sus voces,
56porque ha venido destructor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes son apresados; sus arcos están quebrados, porque Jehová, Dios de retribuciones, ciertamente dará la paga.
57Y embriagaré a sus jefes, y a sus sabios, a sus dirigentes, y a sus gobernantes y a sus valientes; y dormirán el sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.
58Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El muro ancho de Babilonia será derribado por completo, y sus altas puertas serán quemadas con fuego; y en vano trabajarán los pueblos, y la gente sólo para el fuego, y se cansarán.
59La palabra que envió el profeta Jeremías a Seraías hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando iba con Sedequías, rey de Judá, a Babilonia, en el cuarto año de su reinado. Y era Seraías el principal camarero.
60Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal que había de venir sobre Babilonia, todas las palabras que están escritas contra Babilonia.
61Y dijo Jeremías a Seraías: Cuando llegues a Babilonia, y veas y leas todas estas cosas,
62dirás: Oh Jehová, tú has dicho contra este lugar que lo habías de destruir, hasta no quedar en él morador, ni hombre ni animal, y que para siempre ha de ser desolado.
63Y acontecerá que cuando acabes de leer este libro, le atarás una piedra y lo echarás en medio del Éufrates,
64y dirás: Así se hundirá Babilonia y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y quedarán rendidos. Hasta aquí son las palabras de Jeremías.