Números

Capítulos 24

Reina-Valera 1909

1Y cuando vio Balaam que le parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y la segunda vez, en busca de agüeros, sino que puso su rostro hacia el desierto; 2y alzó sus ojos y vio a Israel acampado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él. 3Entonces tomó su parábola y dijo:Dice Balaam hijo de Beor,y dice el varón de ojos abiertos; 4dice el que oye las palabras de Dios, el que ve la visión del Omnipotente, caído, pero abiertos los ojos: 5¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel! 6Como arroyos están extendidas, como huertos junto al río, como áloes plantados por Jehová, como cedros junto a las aguas. 7De sus baldes destilarán aguas, y su descendencia estará en muchas aguas; y se enaltecerá su rey más que Agag, y su reino será ensalzado. 8Dios lo sacó de Egipto; tiene fuerzas como de un toro salvaje; devorará a las naciones enemigas, y desmenuzará sus huesos y las atravesará con sus saetas. 9Se encorvará para echarse como cachorro de león; y como león, ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, y malditos los que te maldijeren. 10Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo las palmas de las manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has resueltamente bendecido ya tres veces. 11Por tanto, huye ahora a tu lugar; yo dije que te honraría, pero he aquí que Jehová te ha privado de honra. 12Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo: 13Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el mandato de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi propia voluntad; pero lo que Jehová hable, eso diré yo? 14He aquí yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo hará a tu pueblo en los postreros días. 15Y tomó su parábola y dijo:Dice Balaam hijo de Beor,dice el varón de ojos abiertos; 16dice el que oye las palabras de Jehová, y el que sabe la ciencia del Altísimo, el que ve la visión del Omnipotente, caído, pero abiertos los ojos: 17Lo veré, pero no ahora; lo contemplaré, pero no de cerca. Saldrá estrella de Jacob, y se levantará cetro de entre Israel, y herirá las sienes de Moab y destruirá a todos los hijos de Set. 18Y será tomada Edom; será también tomada Seir por sus enemigos, e Israel desplegará su poder. 19Y de Jacob saldrá el que se enseñoreará, y destruirá al resto de la ciudad. 20Y viendo a Amalec, tomó su parábola y dijo:Amalec, cabeza de naciones es,pero al fin perecerá para siempre. 21Y viendo al ceneo, tomó su parábola y dijo:Fuerte es tu morada;en la peña está puesto tu nido, 22porque el ceneo será consumido hasta cuando Asiria te lleve cautivo. 23Y tomó su parábola y dijo:¡Ay!, ¿quién vivirá cuando haga Dios estas cosas? 24Y vendrán navíos de la costa de Quitim, y afligirán a Asiria, afligirán también a Heber; mas él también perecerá para siempre. 25Entonces se levantó Balaam y se fue, y volvió a su lugar; y también Balac se fue por su camino.