Colosenses
Capítulos 3
Reina-Valera 1909
1Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
4Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
5Haced morir, pues, lo terrenal en vuestros miembros: fornicación, impureza, pasiones lascivas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia.
7En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
8Pero ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, palabras soeces de vuestra boca.
9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
10y habiéndoos revestido del nuevo hombre, que es renovado hasta el conocimiento pleno, conforme a la imagen del que lo creó;
11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, esclavo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.
12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
13soportándoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro; de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
14Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, que es el vínculo de la perfección.
15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
16La palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros en toda sabiduría con salmos e himnos y cánticos espirituales, cantando con gratitud en vuestros corazones al Señor.
17Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.
18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
19Maridos, amad a vuestras esposas, y no seáis ásperos con ellas.
20Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.
21Padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, para que no se desanimen.
22Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios.
23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres,
24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
25Pero el que hace injusticia, pagará por la injusticia que haya cometido, porque no hay acepción de personas.