San Lucas
Capítulos 1:37-43
Reina-Valera 1995
37pues nada hay imposible para Dios.
38Entonces María dijo:—Aquí está la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra.Y el ángel se fue de su presencia.
39En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá;
40entró en casa de Zacarías y saludó a Elisabet.
41Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre, y Elisabet, llena del Espíritu Santo,
42exclamó a gran voz:—Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
43¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?,