San Lucas
Capítulos 4:37-43
Reina-Valera 1995
37Y su fama se difundía por todos los lugares de la región.
38Entonces Jesús se levantó, salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.
39E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.
40Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.
41También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo:—¡Tú eres el Hijo de Dios!Pero él los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.
42Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto. La gente lo buscaba y, llegando a donde estaba, lo detenían para que no se fuera de ellos.
43Pero él les dijo:—Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.