San Lucas
Capítulos 6:35-41
Reina-Valera 1995
35Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es benigno para con los ingratos y malos.
36Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
37»No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.
38Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.»
39Les dijo también una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
40El discípulo no es superior a su maestro; pero todo el que sea perfeccionado, será como su maestro.
41»¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?