San Lucas
Capítulos 8:28-34
Reina-Valera 1995
28Al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz:—¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.
29(Jesús le ordenaba al espíritu impuro que saliera del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y lo ataban con cadenas y grillos, pero, rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)
30Jesús le preguntó:—¿Cómo te llamas?Él dijo:—Legión.Muchos demonios habían entrado en él
31y le rogaban que no los mandara al abismo.
32Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejara entrar en ellos. Él les dio permiso.
33Entonces los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó.
34Los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron y dieron aviso en la ciudad y por los campos.