San Lucas
Capítulos 8:51-56
Reina-Valera 1995
51Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan y al padre y a la madre de la niña.
52Todos lloraban y hacían lamentación por ella. Pero él dijo:—No lloréis; no está muerta, sino que duerme.
53Y se burlaban de él, porque sabían que estaba muerta.
54Pero él, tomándola de la mano, clamó diciendo:—¡Muchacha, levántate!
55Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diera de comer.
56Sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijeran lo que había sucedido.