San Marcos
Capítulos 3:26-32
Reina-Valera 1995
26Y si Satanás se levanta contra sí mismo y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.
27»Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no lo ata; solamente así podrá saquear su casa.
28»De cierto os digo que todos los pecados y las blasfemias, cualesquiera que sean, les serán perdonados a los hijos de los hombres;
29pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.
30Es que ellos habían dicho: «Tiene espíritu impuro.»
31Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo.
32Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo:—Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan.