San Marcos
Capítulos 3:9-15
Reina-Valera 1995
9Entonces dijo a sus discípulos que le tuvieran siempre lista la barca, para evitar que la multitud lo oprimiera,
10pues, como había sanado a muchos, todos los que tenían plagas se echaban sobre él para tocarlo.
11Y los espíritus impuros, al verlo, se postraban delante de él y gritaban:—¡Tú eres el Hijo de Dios!
12Pero él los reprendía para que no lo descubrieran.
13Después subió al monte y llamó a sí a los que él quiso, y vinieron a él.
14Designó entonces a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar
15y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: