2 Reyes

Capítulos 20

Reina-Valera 1909

1En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte; y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz y le dijo: Así dice Jehová: Ordena tu casa, porque vas a morir y no vivirás. 2Entonces él volvió su rostro hacia la pared y oró a Jehová, diciendo: 3Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo bueno ante tus ojos. Y lloró Ezequías con gran llanto. 4Y aconteció que antes de que Isaías hubiera salido del patio central, vino a él la palabra de Jehová, diciendo: 5Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David, tu padre: Yo he oído tu oración; he visto tus lágrimas. He aquí, yo te sanaré; al tercer día subirás a la casa de Jehová. 6Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por causa de mí mismo y por causa de David, mi siervo. 7Y dijo Isaías: Tomad una masa de higos. Y la tomaron y la pusieron sobre la úlcera, y sanó. 8Y Ezequías dijo a Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará y de que subiré a la casa de Jehová al tercer día? 9Y respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que Jehová hará lo que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados? 10Y Ezequías respondió: Cosa fácil es que la sombra avance diez grados, pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. 11Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová, e hizo volver atrás la sombra los diez grados que había avanzado en el reloj de Acaz. 12En aquel tiempo Merodac-baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un presente a Ezequías, porque había oído que Ezequías había caído enfermo. 13Y Ezequías los escuchó y les mostró toda la casa de sus cosas preciosas: la plata, el oro, las especias y los preciados ungüentos; y la casa de sus armas y todo lo que había en sus tesoros; ninguna cosa quedó que Ezequías no les mostrase, tanto en su casa como en todo su dominio. 14Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías y le dijo: ¿Qué dijeron aquellos hombres y de dónde vinieron a ti? Y Ezequías le respondió: De lejanas tierras han venido, de Babilonia. 15Y él le volvió a decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y Ezequías respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó de mis tesoros que no les mostrase. 16Entonces Isaías dijo a Ezequías: Oye la palabra de Jehová: 17He aquí, vienen días en que todo lo que está en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, será llevado a Babilonia, sin quedar nada, dice Jehová. 18Y de los hijos que saldrán de ti, que tú habrás engendrado, los tomarán; y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia. 19Entonces Ezequías dijo a Isaías: La palabra de Jehová que has hablado es buena. Después dijo: ¿No habrá paz y seguridad en mis días? 20Los demás hechos de Ezequías, y todo su poderío, y cómo hizo el estanque y el acueducto y trajo las aguas en la ciudad, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? 21Y durmió Ezequías con sus padres, y reinó en su lugar su hijo Manasés.