Deuteronomio
Capítulos 23
Reina-Valera 1909
1No entrará en la congregación de Jehová el que tenga testículo dañado ni mutilado el miembro viril.
2No entrará bastardo en la congregación de Jehová; ni aun en la décima generación entrará en la congregación de Jehová.
3No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová; aun hasta en la décima generación no entrarán jamás en la congregación de Jehová,
4por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino cuando salisteis de Egipto, y porque contrataron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor de Mesopotamia, para que te maldijese.
5Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.
6No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre.
7No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque extranjero fuiste en su tierra.
8Los hijos que nazcan de ellos, en la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová.
9Cuando salgas a campaña contra tus enemigos, guárdate de toda cosa mala.
10Si hay en medio de ti alguno que no fuere limpio, por accidente de noche, saldrá fuera del campamento y no entrará en él.
11Y acontecerá que al declinar la tarde se lavará con agua, y cuando se haya puesto el sol, podrá entrar en el campamento.
12Y tendrás un lugar fuera del campamento y saldrás allá fuera;
13tendrás también una estaca entre tus armas; y cuando estés allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento.
14Porque Jehová tu Dios anda en medio de tu campamento, para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento ha de ser santo, para que él no vea en ti cosa inmunda y se vuelva de en pos de ti.
15No entregarás a su señor el esclavo que huya de su amo y acuda a ti.
16Morará contigo, en medio de ti, en el lugar que escoja en alguna de tus ciudades, donde bien le parezca; no le oprimirás.
17No habrá ramera entre las hijas de Israel, ni habrá sodomita entre los hijos de Israel.
18No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová tu Dios por ningún voto, porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno como lo otro.
19No cobrarás a tu hermano interés por el dinero, ni interés por la comida ni interés por cosa alguna por la que se suele cobrar interés.
20Al extraño cobrarás interés, mas a tu hermano no se lo cobrarás, para que te bendiga Jehová tu Dios en toda la obra de tus manos en la tierra a la cual vas a entrar para poseerla.
21Cuando hagas voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo, porque ciertamente te lo demandará Jehová tu Dios, y sería pecado en ti.
22Mas si te abstienes de prometer, no será pecado en ti.
23Guardarás y cumplirás lo que tus labios pronuncien, y harás tal como prometiste a Jehová tu Dios, cumpliendo la ofrenda voluntaria que hablaste por tu boca.
24Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciar tu deseo, mas no las pondrás en tu cesto.
25Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano, mas no aplicarás la hoz a la mies de tu prójimo.