Deuteronomio
Capítulos 25
Reina-Valera 1909
1Si hay pleito entre algunos, y van a juicio y los juzgan los jueces, éstos absolverán al justo y condenarán al inicuo.
2Y acontecerá que si el delincuente merece ser azotado, entonces el juez lo hará tenderse en tierra y le hará azotar delante de él; según su delito será la cuenta.
3Se le podrán dar cuarenta azotes, no más; no sea que, si lo hieren con muchos más azotes que éstos, quede envilecido tu hermano delante de tus ojos.
4No pondrás bozal al buey cuando trille.
5Cuando habiten hermanos juntos, y muera alguno de ellos y no deje hijo, la esposa del muerto no se casará fuera con un hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por esposa, y hará con ella parentesco.
6Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre del hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel.
7Y si el hombre no quiere tomar a su cuñada, irá entonces su cuñada a la puerta, a los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere perpetuar el nombre de su hermano en Israel; no quiere emparentar conmigo.
8Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir y hablarán con él; y si él se levanta y dice: No quiero tomarla,
9se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, y le quitará el calzado de su pie, y le escupirá en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al hombre que no edifica la casa de su hermano.
10Y su nombre será llamado en Israel: La casa del descalzado.
11Si algunos riñen el uno con el otro, y llega la esposa de uno para librar a su marido de manos del que le golpea, y extiende su mano y le agarra de sus partes vergonzosas,
12le cortarás entonces la mano; no la perdonará tu ojo.
13No tendrás en tu bolsa una pesa grande y otra pesa chica.
14No tendrás en tu casa un efa grande y otro efa pequeño.
15Una pesa exacta y justa tendrás; un efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.
16Porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia.
17Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino, cuando salisteis de Egipto,
18de cómo te salió al camino y te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no temió a Dios.
19Acontecerá, pues, que cuando Jehová tu Dios te haya dado reposo de tus enemigos que te rodean, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.