Deuteronomio
Capítulos 32:11-17
Reina-Valera 1909
11Como el águila despierta su nidada, revolotea sobre sus polluelos, extiende sus alas, los toma, y los lleva sobre sus plumas.
12Jehová solo le guió, y no hubo con él dios extraño.
13Lo hizo cabalgar sobre las alturas de la tierra, y comió los frutos del campo; e hizo que sorbiese miel de la peña y aceite del duro pedernal;
14mantequilla de vacas y leche de ovejas, con grosura de corderos y carneros de Basán; también machos cabríos, con lo mejor del trigo, y de la sangre de la uva bebiste vino puro.
15Pero engordó Jesurún, y dio coces (engordaste, te hiciste grueso y te cubriste de gordura); entonces dejó al Dios que lo hizo y menospreció a la Roca de su salvación.
16Le provocaron a celos con dioses ajenos, y le provocaron a ira con abominaciones.
17Ofrecieron sacrificios a demonios, y no a Dios; a dioses que no habían conocido, a nuevos dioses que hacía poco habían surgido, que no habían temido vuestros padres.