Oseas

Capítulos 11

Reina-Valera 1909

1Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. 2Cuanto más los llamaban los profetas, más se alejaban de ellos; a los baales ofrecían sacrificios y a las imágenes talladas quemaban incienso. 3Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándolo por los brazos; pero ellos no comprendieron que yo los sanaba. 4Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida. 5No volverá a tierra de Egipto, sino que el mismo asirio será su rey, porque no quisieron volverse a mí. 6Y caerá la espada sobre sus ciudades y consumirá sus aldeas, y las consumirá a causa de sus propios consejos. 7Y mi pueblo está aferrado a la rebelión contra mí; aunque llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere enaltecerle. 8¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión. 9No ejecutaré el furor de mi ira ni volveré para destruir a Efraín, porque Dios soy, y no hombre; soy el Santo en medio de ti, y no entraré en la ciudad. 10En pos de Jehová caminarán; él rugirá como león; cuando ruja, entonces los hijos vendrán temblando del occidente. 11Acudirán temblando como ave de Egipto y como paloma de la tierra de Asiria; y los haré morar en sus casas, dice Jehová. 12Me rodeó Efraín con mentira, y la casa de Israel con engaño, pero Judá aún camina con Dios y es fiel con los santos.