Oseas
Capítulos 8
Reina-Valera 1909
1Pon a tu boca la trompeta. Vendrá como águila contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi convenio y se rebelaron contra mi ley.
2A mí clamará Israel: ¡Dios mío, te conocemos!
3Israel desechó el bien; el enemigo lo perseguirá.
4Ellos establecieron reyes, pero no de parte mía; constituyeron príncipes, pero yo no los reconocí; de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser ellos mismos destruidos.
5Tu becerro, oh Samaria, te hizo alejarte; se encendió mi enojo contra ellos. ¿Hasta cuándo serán incapaces de lograr la purificación?
6Porque de Israel es este becerro; y un artífice lo hizo, y no es Dios, por lo que será deshecho en pedazos el becerro de Samaria.
7Porque sembraron viento, torbellino segarán; no tendrán mies, ni la espiga dará harina; y si la diere, extraños la comerán.
8Será devorado Israel; pronto será entre las naciones como vasija que no contiene nada que deleite.
9Porque ellos subieron a Asiria como asno montés solitario; Efraín alquiló amantes.
10Aunque se alquilen entre las naciones, ahora los juntaré; y comenzarán a disminuir por la carga del rey y de los príncipes.
11Porque multiplicó Efraín altares para pecar, ahora le son altares para pecar.
12Le escribí las grandezas de mi ley, pero fueron tenidas como cosa extraña.
13En los sacrificios de mis ofrendas sacrificaron carne y comieron; no los aceptó Jehová. Ahora se acordará de su iniquidad y castigará sus pecados; ellos volverán a Egipto.
14Olvidó, pues, Israel a su Hacedor y edificó templos, y Judá multiplicó ciudades fortificadas; mas yo mandaré fuego a sus ciudades, el cual devorará sus palacios.