Proverbios

Capítulos 18

Reina-Valera 1909

1El que se aparta busca su propio deseo; y se entremete en toda sana sabiduría. 2No se deleita el necio en el entendimiento, sino en lo que su corazón exteriorice. 3Cuando viene el malvado, viene también el menosprecio, y con la ignominia, viene la afrenta. 4Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de la sabiduría. 5Tener respeto a la persona del malvado para hacer caer al justo en el juicio no es bueno. 6Los labios del necio entran en contienda, y su boca clama por azotes. 7La boca del necio es destrucción para sí, y sus labios son trampa para su alma. 8Las palabras del chismoso son como bocados deliciosos y descienden hasta lo profundo del vientre. 9También el que es negligente en su trabajo es hermano del hombre destructor. 10Torre fuerte es el nombre de Jehová; a ella corre el justo y está a salvo. 11Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; son como un muro alto en su imaginación. 12Antes del quebranto se enorgullece el corazón del hombre, y a la honra precede la humildad. 13Al que responde a un asunto antes de haber oído, le es necedad y oprobio. 14El espíritu del hombre soportará su enfermedad, pero, ¿quién soportará al ánimo angustiado? 15El corazón del entendido adquiere conocimiento, y el oído de los sabios busca el conocimiento. 16Los regalos del hombre le abren el camino y le llevan delante de los grandes. 17Justo parece el primero que aboga por su propia causa, hasta que viene su prójimo y le pone a prueba. 18El echar suertes pone fin a los pleitos y decide entre los poderosos. 19El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas son como cerrojos de alcázar. 20Del fruto de la boca del hombre se saciará su vientre; se saciará del producto de sus labios. 21La muerte y la vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán de sus frutos. 22El que halla esposa halla el bien y alcanza la benevolencia de Jehová. 23El pobre habla con ruegos, pero el rico responde con dureza. 24El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amistoso, y hay amigos más unidos que un hermano.