Proverbios

Capítulos 31

Reina-Valera 1909

1Palabras del rey Lemuel; la profecía que le enseñó su madre: 2¿Qué, hijo mío? ¿Y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis votos? 3No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes. 4No es de reyes, oh Lemuel, no es de reyes beber vino, ni de príncipes, la bebida fuerte. 5No sea que bebiendo olviden lo que se ha decretado, y perviertan el derecho de todos los afligidos. 6Dad la bebida fuerte al desfallecido y el vino a los de ánimo amargado. 7Beban, y olvídense de su necesidad y no se acuerden más de su aflicción. 8Abre tu boca en favor del mudo, por los derechos de todos los desvalidos. 9Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso. 10Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su valor sobrepasa grandemente al de las piedras preciosas. 11El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias. 12Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. 13Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. 14Es como nave de mercader que trae su pan desde lejos. 15Se levanta siendo aún de noche y da comida a su familia y tarea a sus criadas. 16Considera un campo y lo compra; planta viña del fruto de sus manos. 17Ciñe de fuerza sus lomos y fortalece sus brazos. 18Ve que va bien su ganancia; su lámpara no se apaga de noche. 19Aplica sus manos a la rueca, y sus dedos toman el huso. 20Extiende su mano al pobre, y tiende sus manos al menesteroso. 21No teme por su familia cuando nieva, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. 22Ella se hace tapices; de lino fino y de púrpura es su vestido. 23Conocido es su marido en las puertas de la ciudad cuando se sienta con los ancianos de la tierra. 24Hace ropa de lino y la vende, y entrega cintos al mercader. 25Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo por venir. 26Abre su boca con sabiduría, y la ley de la clemencia está en su lengua. 27Considera la marcha de su casa y no come el pan de balde. 28Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada, y su marido también la alaba. 29Muchas mujeres han hecho el bien, mas tú las sobrepasas a todas. 30Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. 31Dadle del fruto de sus manos, y alábenla en las puertas sus hechos.