44 Dios convirtió en sangre los ríos, y los egipcios no pudieron beber de esa agua.
45 Dios envió miles de moscas que los picaban, y ranas que los arruinaban.
46 Envió saltamontes a sus cultivos, y langostas que acabaran con sus cosechas.
47 Destruyó sus viñas con granizo y sus árboles con agua helada;
48 destruyó con granizo el ganado, y con rayos sus rebaños.
49 Dio rienda suelta a su furia e indignación. Quiso descargar su ira ardiente contra los egipcios, y envió a sus ángeles destructores.
50 Dirigió toda su furia contra ellos y no los salvó de la muerte, sino que los hizo víctimas de la plaga.