Ezequiel

Capítulos 23

Reina-Valera 1909

1Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo: 2Hijo de hombre, hubo dos mujeres, hijas de una madre, 3las cuales fornicaron en Egipto; en su juventud fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, y allí fueron manoseados sus pechos virginales. 4Y la mayor se llamaba Ahola; y su hermana, Aholiba. Ellas fueron mías y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria, Ahola; y Jerusalén, Aholiba. 5Y Ahola se prostituyó cuando era mía; y se llenó de lujuria por sus amantes, los asirios, vecinos suyos, 6vestidos de azul, gobernadores y gobernantes, jóvenes codiciables todos ellos, jinetes que andaban a caballo. 7Y cometió sus fornicaciones con ellos, con todos los más escogidos de los hijos de los asirios y con todos aquellos por quienes se llenó de lujuria; se contaminó con todos los ídolos de ellos. 8Y no abandonó sus fornicaciones de Egipto, pues con ella muchos se acostaron en su juventud; y ellos manosearon sus pechos virginales y derramaron sobre ella su fornicación. 9Por lo cual la entregué en manos de sus amantes, en manos de los hijos de los asirios, por quienes ella se había llenado de lujuria. 10Ellos descubrieron su desnudez, tomaron a sus hijos y a sus hijas, y a ella la mataron a espada; y vino a ser famosa entre las mujeres, pues sobre ella ejecutaron juicios. 11Y lo vio su hermana Aholiba y enloqueció de lujuria más que ella; y sus fornicaciones fueron más que las fornicaciones de su hermana. 12Se llenó de lujuria por los hijos de los asirios, sus vecinos, gobernadores y gobernantes, vestidos lujosamente, jinetes que andaban a caballo, todos ellos jóvenes codiciables. 13Y vi que se había contaminado; un camino era el de ambas. 14Y aumentó sus fornicaciones, pues cuando vio hombres tallados en la pared, imágenes de caldeos pintadas de color rojo, 15ceñidos de cinturones por sus lomos y con amplios turbantes en sus cabezas, teniendo todos ellos apariencia de capitanes, a la manera de los hombres de Babilonia, de Caldea, tierra de su nacimiento, 16se llenó de lujuria por ellos con sólo verlos, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. 17Así, pues, se llegaron a ella los hombres de Babilonia en su lecho de amores, y la contaminaron con su fornicación; y ella también se contaminó con ellos, y su alma se hastió de ellos. 18Así hizo patentes sus fornicaciones y descubrió su desnudez, por lo cual mi alma se hastió de ella, como se había ya hastiado mi alma de su hermana. 19Aun multiplicó sus fornicaciones, trayendo a la memoria los días de su juventud, en los cuales había fornicado en la tierra de Egipto. 20Y se llenó de lujuria por sus amantes, cuya carne es como la carne de asnos y cuyo flujo es como el flujo de los caballos. 21Así añoraste la perversidad de tu juventud, cuando los egipcios manosearon tus pechos, los pechos de tu juventud. 22Por tanto, Aholiba, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí que yo suscitaré contra ti a tus amantes, de los cuales se hastió tu alma, y yo los haré venir contra ti de todos lados; 23los hijos de Babilonia y todos los caldeos, los de Pecod, y de Soa, y de Coa, y todos los de Asiria con ellos; todos ellos jóvenes codiciables, gobernadores y gobernantes, capitanes y hombres notables, que montan a caballo todos ellos. 24Y vendrán contra ti carros, carretas y ruedas, y multitud de pueblos. Paveses, y escudos y yelmos pondrán contra ti por todos lados; y yo les encomendaré el juicio a ellos, y según sus decretos te juzgarán. 25Y pondré mi celo contra ti, y procederán contigo con furor; te quitarán la nariz y las orejas, y lo que te quede caerá a espada. Ellos tomarán a tus hijos y a tus hijas, y lo que quede de ti será consumido por el fuego. 26Y te despojarán de tus vestidos y te quitarán tus bellas joyas. 27Y haré cesar de ti tu perversidad y tu fornicación de la tierra de Egipto; y no levantarás ya más hacia ellos tus ojos ni nunca más te acordarás de Egipto. 28Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo te entregaré en manos de aquellos que tú has aborrecido, en manos de aquellos de los cuales se hastió tu alma, 29los cuales procederán contigo con odio, y tomarán todo el fruto de tu labor y te dejarán desnuda y descubierta; y se descubrirá la desnudez de tus fornicaciones, y tu perversidad y tus fornicaciones. 30Estas cosas se harán contigo porque fornicaste en pos de las naciones, con las cuales te contaminaste con sus ídolos. 31En el camino de tu hermana anduviste; yo, pues, pondré su copa en tu mano. 32Así ha dicho Jehová el Señor: Beberás de la honda y ancha copa de tu hermana, la cual es de gran capacidad; de ti se mofarán las naciones y te escarnecerán. 33Serás llena de embriaguez y de dolor por la copa de espanto y de desolación, por la copa de tu hermana Samaria. 34La beberás, pues, y la agotarás y quebrarás sus pedazos; y desgarrarás tus pechos, porque yo he hablado, dice Jehová el Señor. 35Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto te has olvidado de mí y me has echado a tus espaldas, por eso, lleva tú también tu perversidad y tus fornicaciones. 36Y me dijo Jehová: Hijo de hombre, ¿no juzgarás tú a Ahola y a Aholiba? Entonces, declárales sus abominaciones. 37Porque han cometido adulterio, y hay sangre en sus manos, y han cometido adulterio con sus ídolos; y aun a sus hijos que habían dado a luz para mí, hicieron pasar por el fuego, para servirles de alimento. 38Además me han hecho esto: contaminaron mi santuario en aquel día y profanaron mis días de reposo; 39pues habiendo sacrificado sus hijos a sus ídolos, entraron en mi santuario el mismo día para profanarlo; y he aquí, así hicieron en medio de mi casa. 40Y además, mandaron llamar a hombres que viniesen de lejos, a los cuales había sido enviado un mensajero; y he aquí, vinieron; y para ellos te lavaste, te pintaste los ojos y te ataviaste con adornos; 41y te sentaste sobre suntuoso diván, y fue adornada una mesa delante de él, y sobre ella pusiste mi incienso y mi aceite. 42Y se oyó allí el bullicio de una multitud que se solazaba con ella; y con los hombres de la gente común fueron traídos los sabeos del desierto; y pusieron brazaletes en sus manos y hermosas coronas sobre sus cabezas. 43Y dije de aquella que estaba consumida por sus adulterios: ¿Cometerán ahora fornicaciones con ella, y ella con ellos? 44Porque han venido a ella como quien viene a una mujer ramera; así vinieron a Ahola y a Aholiba, mujeres depravadas. 45Por tanto, hombres justos las juzgarán como se juzga a las adúlteras y a las que derraman sangre; porque son adúlteras, y hay sangre en sus manos. 46Por lo que así ha dicho Jehová el Señor: Yo haré subir contra ellas una multitud y las entregaré al terror y al saqueo; 47y la multitud las apedreará y las atravesará con sus espadas; matará a sus hijos y a sus hijas, y sus casas consumirá con fuego. 48Y haré cesar la perversidad de la tierra, y escarmentarán todas las mujeres y no harán según vuestra perversidad. 49Y sobre vosotras pondrán vuestra perversidad, y llevaréis los pecados de vuestros ídolos; y sabréis que yo soy Jehová el Señor.