Ezequiel

Capítulos 47

Reina-Valera 1909

1Después, me hizo volver a la entrada de la casa; y he aquí aguas brotaban de debajo del umbral de la casa hacia el oriente, porque la fachada de la casa daba al oriente; y las aguas descendían desde debajo del lado derecho de la casa, por el costado sur del altar. 2Y me sacó por el camino de la puerta del norte y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, hasta la puerta exterior que mira al oriente; y he aquí, las aguas fluían del lado derecho. 3Y cuando el varón salió hacia el oriente, tenía un cordel en su mano; y midió mil codos y me hizo pasar por las aguas, con el agua hasta los tobillos. 4Y midió otros mil y me hizo pasar por las aguas, con el agua hasta las rodillas. Midió luego otros mil y me hizo pasar por las aguas, hasta los lomos. 5Y midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido, y el río no se podía pasar sino a nado. 6Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó y me hizo volver por la ribera del río. 7Y cuando volví, he aquí que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado. 8Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al desierto y entrarán en el mar; y al entrar en el mar, las aguas serán sanadas. 9Y acontecerá que toda alma viviente que nade por dondequiera que entren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, pues serán sanadas; y vivirá todo lo que entre en este río. 10Y sucederá que junto a él habrá pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será tendedero de redes; y los peces, según su especie, serán tan abundantes como los del Mar Grande. 11Sus pantanos y sus lagunas no serán sanados; quedarán para salinas. 12Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto; a su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer y sus hojas para medicina. 13Así ha dicho Jehová el Señor: Éstos son los límites en que repartiréis la tierra como heredad entre las doce tribus de Israel. José tendrá dos partes. 14Y la heredaréis así, tanto los unos como los otros; por ella alcé mi mano jurando que la había de dar a vuestros padres; por tanto, esta tierra será vuestra heredad. 15Y éste será el límite de la tierra hacia el lado del norte: desde el Mar Grande, camino de Hetlón hasta la entrada de Zedad; 16Hamat, Berota, Sibraim, que está entre el límite de Damasco y el límite de Hamat; Hazar-haticón, que es el límite de Haurán. 17Y será el límite del norte desde el mar hasta Hazar-enán en el límite de Damasco al norte, y al límite de Hamat al lado del norte. 18Al lado del oriente, en medio de Haurán y de Damasco, y de Galaad y de la tierra de Israel, al Jordán; esto mediréis como límite hasta el mar del oriente; éste es el lado oriental. 19Y al lado del sur, hacia el sur, desde Tamar hasta las aguas de las rencillas; desde Cades hacia el arroyo y hasta el Mar Grande; y éste será el lado sur, al sur. 20Y al lado del occidente el Mar Grande será el límite hasta enfrente de la entrada a Hamat; éste será el lado del occidente. 21Repartiréis, pues, esta tierra entre vosotros según las tribus de Israel. 22Y sucederá que echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros y para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y los tendréis como nativos entre los hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad entre las tribus de Israel. 23Y acontecerá que en la tribu en que more el extranjero, allí le daréis su heredad, ha dicho Jehová el Señor.