Ezequiel
Capítulos 34
Reina-Valera 1909
1Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo:
2Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar a los rebaños?
3Coméis la grosura y os vestís de la lana; matáis a la oveja engordada, pero no apacentáis al rebaño.
4No fortalecisteis a las débiles ni curasteis a la enferma; no vendasteis a la perniquebrada, ni hicisteis volver a la descarriada ni buscasteis a la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con violencia y con severidad.
5Y han sido dispersadas por falta de pastor, y han llegado a ser comida de toda fiera del campo y han sido dispersadas.
6Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes y en todo collado alto; y por toda la faz de la tierra fueron dispersadas mis ovejas, y no hubo quien las buscase ni quien preguntase por ellas.
7Por tanto, pastores, oíd la palabra de Jehová:
8Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser presa, y mis ovejas llegaron a ser comida de toda fiera del campo, porque no había pastor; y mis pastores no buscaron a mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos y no apacentaron a mis ovejas,
9por tanto, oh pastores, oíd la palabra de Jehová:
10Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores, y exigiré mis ovejas de su mano y haré que dejen de apacentar a las ovejas; y ya no se apacentarán más los pastores a sí mismos, pues yo libraré a mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.
11Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo, yo mismo buscaré a mis ovejas y las reconoceré.
12Como reconoce a su rebaño el pastor el día en que está en medio de sus ovejas dispersadas, así reconoceré a mis ovejas y las libraré de todos los lugares en que fueron dispersadas un día nublado y oscuro.
13Y yo las sacaré de los pueblos y las juntaré de las tierras; y las traeré a su propia tierra y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas y en todos los lugares habitados del país.
14En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su redil; allí dormirán en buen redil, y con ricos pastos serán apacentadas sobre los montes de Israel.
15Yo apacentaré a mis ovejas y yo las haré recostar, dice Jehová el Señor.
16Yo buscaré a la oveja perdida, y haré volver a la descarriada, y vendaré a la perniquebrada y fortaleceré a la débil; pero a la engordada y a la fuerte destruiré. Yo las apacentaré con justicia.
17Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.
18¿No os basta con comer los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda, y con beber las aguas claras, sino que enturbiáis además con vuestros pies las que quedan?
19Y mis ovejas comen lo que vuestros pies han hollado y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado.
20Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí, yo, yo mismo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca.
21Por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las dispersasteis lejos,
22yo salvaré a mis ovejas, y nunca más servirán de presa; y juzgaré entre oveja y oveja.
23Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará: mi siervo David; él las apacentará y él será su pastor.
24Yo, Jehová, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellos. Yo, Jehová, he hablado.
25Y haré con ellos un convenio de paz y exterminaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad y dormirán en los bosques.
26Y haré de ellos y de los alrededores de mi collado una bendición; y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán.
27Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo y los libre de manos de los que se sirven de ellos.
28Y no serán más presa de las naciones, ni las fieras de la tierra los devorarán, sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien los espante;
29y levantaré para ellos un plantío de renombre, y nunca más serán consumidos por el hambre en la tierra ni serán más avergonzados por las naciones.
30Y sabrán que yo, Jehová, su Dios, estoy con ellos, y que ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice Jehová el Señor.
31Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi prado, hombres sois, y yo soy vuestro Dios, dice Jehová el Señor.