Ezequiel

Capítulos 39

Reina-Valera 1909

1Tú, pues, hijo de hombre, profetiza contra Gog, y di: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal. 2Y te haré volver, y te conduciré, y te haré subir desde los confines del norte y te traeré sobre los montes de Israel; 3y te quitaré el arco de tu mano izquierda y haré caer tus saetas de tu mano derecha. 4Sobre los montes de Israel caerás tú, y todas tus tropas y los pueblos que están contigo; a las aves de rapiña de toda especie, y a las fieras del campo, te he dado por comida. 5Sobre la faz del campo caerás, porque yo lo he hablado, dice Jehová el Señor. 6Y enviaré fuego sobre Magog y sobre los que moran confiadamente en las islas; y sabrán que yo soy Jehová. 7Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo de Israel. 8He aquí que viene y se cumplirá, dice Jehová el Señor; éste es el día del cual he hablado. 9Y los moradores de las ciudades de Israel saldrán, y encenderán fuego y quemarán armas, y escudos, y paveses, arcos y saetas, y báculos y lanzas; y los quemarán con fuego durante siete años. 10Y no traerán leña del campo ni la cortarán de los bosques, sino que prenderán el fuego con las armas; y despojarán a sus despojadores y robarán a los que les robaron, dice Jehová el Señor. 11Y sucederá que en aquel día yo daré a Gog lugar para sepultura allí en Israel, el valle de los que pasan al oriente del mar; y obstruirá el paso a los transeúntes, pues allí enterrarán a Gog y a toda su multitud; y lo llamarán el valle de Hamón-gog. 12Y la casa de Israel los estará enterrando durante siete meses, para limpiar la tierra. 13Los enterrará todo el pueblo de la tierra; y será para ellos de renombre el día en que yo sea glorificado, dice Jehová el Señor. 14Y tomarán continuamente hombres que viajen por el país para buscar y enterrar a los que queden sobre la faz de la tierra, a fin de limpiarla; al cabo de siete meses harán un reconocimiento. 15Y pasarán los que vayan por el país, y el que vea los huesos de algún hombre pondrá junto a ellos una señal, hasta que los entierren los sepultureros en el valle de Hamón-gog. 16Y también el nombre de la ciudad será Hamona; y limpiarán la tierra. 17Y tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor: Di a las aves de toda especie y a toda fiera del campo: Juntaos y venid; reuníos de todas partes junto a mi sacrificio que sacrifico para vosotros, un sacrificio grande sobre los montes de Israel; y comeréis carne y beberéis sangre. 18Comeréis carne de fuertes y beberéis sangre de príncipes de la tierra; de carneros, de corderos, y de machos cabríos, y de toros, engordados todos en Basán. 19Y comeréis la grosura hasta saciaros, y beberéis hasta embriagaros de la sangre del sacrificio que para vosotros sacrifiqué. 20Y a mi mesa os saciaréis de caballos, y de jinetes, de hombres fuertes y de todos los hombres de guerra, dice Jehová el Señor. 21Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho y mi mano que sobre ellos habré puesto. 22Y de aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que yo soy Jehová su Dios. 23Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue llevada cautiva por su iniquidad, por cuanto actuaron deslealmente contra mí; por tanto, yo escondí de ellos mi rostro, y los entregué en manos de sus enemigos y cayeron todos a espada. 24Conforme a su inmundicia y conforme a sus transgresiones hice con ellos, y de ellos escondí mi rostro. 25Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Ahora haré volver a los cautivos de Jacob, y tendré misericordia de toda la casa de Israel y me mostraré celoso por mi santo nombre. 26Y ellos cargarán su vergüenza y toda su infidelidad que cometieron contra mí, cuando habiten en su tierra confiadamente, y no haya quien los espante; 27cuando los haga volver de entre los pueblos, y los reúna de las tierras de sus enemigos, y sea yo santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. 28Y sabrán que yo soy Jehová su Dios cuando, después de haberlos hecho llevar al cautiverio entre las naciones, los reúna en su propia tierra, sin dejar allá a ninguno de ellos. 29Y no esconderé más de ellos mi rostro, porque habré derramado mi espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.