Ezequiel
Capítulos 31:7-13
Reina-Valera 1909
7Se hizo, pues, hermoso en su grandeza con la extensión de sus ramas, porque su raíz estaba junto a muchas aguas.
8Los cedros en el huerto de Dios no lo superaron; los cipreses no se podían comparar con su ramaje, ni los castaños con sus ramas; ningún árbol en el huerto de Dios era semejante a él en hermosura.
9Lo hice hermoso con la multitud de sus ramas; y todos los árboles del Edén, que estaban en el huerto de Dios, tuvieron de él envidia.
10Por tanto, así dice Jehová el Señor: Por haberse elevado en altura, y por haber puesto su copa entre densas ramas y por haber elevado su corazón con su altura,
11yo lo entregaré en manos del poderoso de las naciones, que de cierto lo tratará según su maldad; yo lo he desechado.
12Y los extranjeros, los más crueles de las naciones, lo talarán y lo abandonarán; sus ramas caerán sobre los montes y por todos los valles, y por todos los arroyos de la tierra serán quebradas sus ramas; y se han ido de su sombra todos los pueblos de la tierra y lo han abandonado.
13Sobre su ruina habitarán todas las aves del cielo, y sobre sus ramas estarán todas las bestias del campo,