Levítico

Capítulos 10

Reina-Valera 1909

1Y Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron incienso y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les había mandado. 2Y salió fuego de la presencia de Jehová que los consumió, y murieron delante de Jehová. 3Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que se acercan a mí seré santificado, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón guardó silencio. 4Y llamó Moisés a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo: Acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del santuario, fuera del campamento. 5Y ellos se acercaron y los sacaron aún en sus túnicas fuera del campamento, como dijo Moisés. 6Entonces Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: No descubráis vuestras cabezas ni rasguéis vuestros vestidos, para que no muráis ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, sí se lamentarán por el fuego que Jehová ha hecho. 7Ni saldréis de la entrada del tabernáculo de reunión, porque moriréis, por cuanto el aceite de la unción de Jehová está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme a lo dicho por Moisés. 8Y Jehová habló a Aarón y le dijo: 9Tú y tus hijos contigo no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; y será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; 10y para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, 11y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés. 12Y Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar y a Itamar, los hijos que le habían quedado: Tomad la ofrenda de grano que queda de las ofrendas encendidas a Jehová, y comedla sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa. 13La comeréis, pues, en lugar santo, porque ésta es la porción para ti y la porción para tus hijos de las ofrendas encendidas a Jehová, pues así me ha sido mandado. 14Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho de la ofrenda mecida y la espaldilla de la ofrenda elevada, porque por derecho son para ti y para tus hijos; son dados de los sacrificios de las ofrendas de paz de los hijos de Israel. 15Con las ofrendas de las grasas que se han de quemar, traerán la espaldilla que se ha de elevar y el pecho que será mecido, para mecerlo como ofrenda mecida delante de Jehová; y será estatuto perpetuo para ti y para tus hijos, como Jehová lo ha mandado. 16Y Moisés buscó con diligencia el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, pero, he aquí, había sido quemado; y se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos de Aarón que habían quedado, diciendo: 17¿Por qué no comisteis la ofrenda por el pecado en lugar santo? Pues es muy santa, y él os la dio a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación, para hacer expiación por ellos delante de Jehová. 18Ved que su sangre no fue llevada dentro del santuario; debíais haberla comido en lugar santo, como yo mandé. 19Y respondió Aarón a Moisés: He aquí, hoy han ofrecido su ofrenda por el pecado y su holocausto delante de Jehová, pero a mí me han acontecido estas cosas. Si yo hubiera comido hoy de la ofrenda por el pecado, ¿hubiera sido acepto a Jehová? 20Y cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.