Levítico
Capítulos 21
Reina-Valera 1909
1Y Jehová dijo a Moisés: Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y diles que no se contaminen por un muerto en su pueblo,
2salvo por su pariente cercano, por su madre, o por su padre, o por su hijo, o por su hija, o por su hermano,
3o por su hermana virgen, a él cercana, la cual no haya tenido marido; por ella puede contaminarse.
4No se contaminará, haciéndose impuro, porque es jefe entre su pueblo.
5No se raparán la cabeza, ni se recortarán la punta de la barba ni en el cuerpo se harán incisiones.
6Santos serán a su Dios y no profanarán el nombre de su Dios, porque ofrecen las ofrendas encendidas para Jehová y el pan de su Dios; por tanto, serán santos.
7No tomarán como esposa a ramera ni a mujer infame, ni tomarán como esposa a la repudiada por su marido, porque el sacerdote es santo a su Dios.
8Lo santificarás, por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece; santo será para ti, porque santo soy yo Jehová que os santifico.
9Y la hija del sacerdote, si se profana prostituyéndose, a su padre profana; quemada será al fuego.
10Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza haya sido derramado el aceite de la unción y que haya sido consagrado para ponerse las vestiduras, no descubrirá su cabeza ni rasgará sus vestidos,
11ni entrará donde haya alguna persona muerta; ni por su padre ni por su madre se contaminará.
12No saldrá del santuario ni profanará el santuario de su Dios, porque la consagración del aceite de la unción de su Dios está sobre él. Yo Jehová.
13Y tomará por esposa a una mujer virgen.
14Viuda, o repudiada, o mujer infame o ramera, éstas no tomará, sino que tomará por esposa a una virgen de su propio pueblo.
15Y así no profanará su descendencia entre su pueblo, porque yo, Jehová, soy el que lo santifico.
16Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
17Habla a Aarón y dile: Ningún hombre de tu descendencia en todas sus generaciones que tenga defecto se acercará para ofrecer el pan de su Dios.
18Porque ningún hombre en el cual haya defecto se acercará: ni ciego, ni cojo, ni desfigurado, ni deforme,
19ni hombre en el cual haya quebradura de pie ni rotura de mano,
20ni jorobado, ni enano, ni que tenga nube en el ojo, ni que tenga sarna, ni erupción ni testículo dañado;
21ningún hombre de la descendencia del sacerdote Aarón en el cual haya defecto se acercará para ofrecer las ofrendas encendidas para Jehová. Hay defecto en él; no se acercará a ofrecer el pan de su Dios.
22Podrá comer del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas santificadas.
23Pero no entrará más allá del velo ni se acercará al altar, por cuanto hay defecto en él; así no profanará mis santuarios, porque yo, Jehová, soy el que los santifico.
24Y Moisés habló esto a Aarón y a sus hijos y a todos los hijos de Israel.