Isaías
Capítulos 7
Reina-Valera 1909
1Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín, rey de Siria, y Peca hijo de Remalías, rey de Israel, subieron a Jerusalén para combatirla, pero no la pudieron tomar.
2Y fue dada la noticia a la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado con Efraín. Y se le estremeció el corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento.
3Entonces dijo Jehová a Isaías: Sal ahora al encuentro de Acaz, tú y tu hijo Sear-jasub, al extremo del conducto del estanque de arriba, en el camino del campo del Lavador,
4y dile: Ten cuidado y ten calma; no temas, ni se intimide tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el furor de la ira de Rezín, y de Siria y del hijo de Remalías.
5Porque Siria ha acordado maligno consejo contra ti, con Efraín y con el hijo de Remalías, diciendo:
6Subamos contra Judá, y aterroricémosla, y abramos brecha en ella para nosotros y pongamos en medio de ella como rey al hijo de Tabeel.
7Así dice Jehová el Señor: Eso no prevalecerá ni acontecerá.
8Porque la cabeza de Siria es Damasco y la cabeza de Damasco es Rezín; y dentro de sesenta y cinco años Efraín será quebrantado hasta dejar de ser pueblo.
9Y la cabeza de Efraín es Samaria y la cabeza de Samaria es el hijo de Remalías. Si vosotros no creéis, de cierto no permaneceréis.
10Y habló otra vez Jehová a Acaz, diciendo:
11Pide para ti una señal de Jehová tu Dios; pídela abajo en lo profundo o arriba en lo alto.
12Y respondió Acaz: No pediré ni tentaré a Jehová.
13Dijo entonces Isaías: Oíd, ahora, oh casa de David. ¿Os parece poco el ser molestos a los hombres, para que también lo seáis a mi Dios?
14Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que una virgen concebirá, y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel.
15Comerá mantequilla y miel, para que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.
16Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada.
17Jehová hará venir sobre ti, y sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca vinieron desde el día en que Efraín se apartó de Judá, esto es, al rey de Asiria.
18Y acontecerá que aquel día silbará Jehová a la mosca que está en el extremo de los ríos de Egipto y a la abeja que está en la tierra de Asiria.
19Y vendrán y se asentarán todos en los valles desiertos, y en las cavernas de las rocas, y en todos los zarzales y en todas las matas.
20En aquel día rapará el Señor con navaja alquilada al otro lado del río, con el rey de Asiria, cabeza y vello de los pies, y aun la barba también quitará.
21Y acontecerá en aquel día que un hombre criará una vaca y dos ovejas;
22y acontecerá que a causa de la abundancia de leche que darán, comerá mantequilla, porque mantequilla y miel comerá el que quede en medio de la tierra.
23Y sucederá también en aquel día que el lugar donde había mil vides, que valían mil siclos de plata, será para espinos y cardos.
24Con saetas y arco irán allá, porque toda la tierra será espinos y cardos.
25Y a todos los montes que se cavaban con azada, no llegarás allá por el temor a los espinos y a los cardos, sino que serán para pasto de bueyes y para ser hollados por las ovejas.