Job

Capítulos 11

Reina-Valera 1909

1Y respondió Zofar, el naamatita, y dijo: 2¿No han de tener respuesta las muchas palabras? ¿Y el hombre que habla mucho será justificado? 3¿Harán tus falacias callar a los hombres? ¿Y harás escarnio, y no habrá quien te avergüence? 4Tú dices: Mi doctrina es pura, y yo soy limpio delante de tus ojos. 5Mas, ¡oh, quién diera que Dios hablara, y abriera sus labios para contigo 6y te declarara los secretos de la sabiduría, que son el doble de la sana sabiduría! Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece. 7¿Hallarás tú a Dios con sólo buscarle? ¿Hallarás tú la perfección del Todopoderoso? 8Es más alto que los cielos; ¿qué harás? Es más profundo que el Seol; ¿cómo lo conocerás? 9Su dimensión es más extensa que la tierra y más ancha que el mar. 10Si él pasa y encierra, y si convoca una asamblea, ¿quién podrá contrarrestarle? 11Porque él conoce a los hombres vanos; ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso? 12El hombre vano se hará sabio cuando nazca el pollino del asno montés como hombre. 13Si tú dispones tu corazón y extiendes a él tus manos, 14si alguna iniquidad hay en tus manos, y la apartas de ti y no consientes que la maldad more en tus habitaciones, 15entonces levantarás tu rostro limpio de mancha y estarás firme y no temerás; 16y olvidarás tu padecimiento, o te acordarás de él como de aguas que pasaron. 17Y tu vida será más clara que el mediodía; aunque oscurezca, será como la mañana. 18Y confiarás, porque habrá esperanza; mirarás alrededor y dormirás seguro. 19Y te acostarás, y no habrá quien te espante; y muchos te rogarán. 20Pero los ojos de los malos se consumirán; y no tendrán refugio, y su esperanza será dar su último suspiro.