Job

Capítulos 18

Reina-Valera 1909

1Y respondió Bildad, el suhita, y dijo: 2¿Cuándo pondréis fin a las palabras? Entended, y después hablemos. 3¿Por qué somos tenidos por bestias, y ante vuestros ojos somos viles? 4Oh, tú que despedazas tu alma en tu furor, ¿será abandonada la tierra por tu causa, y serán removidas de su lugar las peñas? 5Ciertamente la luz de los malvados será apagada, y no resplandecerá la centella de su fuego. 6La luz se oscurecerá en su tienda, y se apagará sobre él su lámpara. 7Sus pasos vigorosos serán acortados, y su mismo consejo lo precipitará. 8Porque es arrojado en la red por sus propios pies y sobre red andará. 9Lazo prenderá su calcañar; se cerrará la trampa sobre él. 10La cuerda está escondida en la tierra para él, y una trampa le aguarda en la senda. 11De todas partes lo espantan terrores, y le hacen huir desconcertado. 12Serán gastadas de hambre sus fuerzas, y el desastre estará preparado. 13Devora partes de su piel; devora sus miembros el primogénito de la muerte. 14Su confianza es arrancada de su tienda, y al rey de los espantos es conducido. 15En su tienda morará lo que no es suyo; piedra de azufre será esparcida sobre su morada. 16Por abajo se secan sus raíces, y por arriba se marchitan sus ramas. 17Su memoria perecerá de la tierra, y no tendrá nombre por las calles. 18De la luz será lanzado a las tinieblas, y echado fuera del mundo. 19No tendrá progenie ni descendiente en su pueblo, ni quien le suceda en sus moradas. 20De su día se espantarán los que están por venir, como cayó el pavor sobre los que vinieron antes. 21Ciertamente tales son las moradas del malvado, y éste será el lugar del que no conoció a Dios.