Job

Capítulos 12

Reina-Valera 1909

1Y respondió Job y dijo: 2En verdad que vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría. 3También tengo yo entendimiento como vosotros; no soy yo menos que vosotros. ¿Y quién habrá que no pueda decir otro tanto? 4Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca a Dios, y él le responde; uno justo y perfecto que es escarnecido. 5Aquel cuyos pies van a resbalar es como una lámpara despreciada por aquel que está a sus anchas. 6Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan a Dios viven seguros, en cuyas manos él ha puesto cuanto tienen. 7Y, en efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán; y a las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán; 8o habla a la tierra y ella te enseñará; los peces del mar te lo declararán también. 9¿Cuál entre todos ellos no entiende que la mano de Jehová lo hizo? 10En sus manos está el alma de todo lo viviente y el espíritu de todo el género humano. 11¿No distingue el oído las palabras, y el paladar saborea las viandas? 12En los ancianos está la sabiduría; y en la larga edad, el entendimiento. 13Con Dios están la sabiduría y el poder; suyos son el consejo y el entendimiento. 14He aquí, él derriba, y no se reedifica; encierra al hombre, y no hay quien le abra. 15He aquí, él detiene las aguas, y se secan; él las envía, y arrasan la tierra. 16Con él están el poder y la prudencia; suyos son el que yerra y el que hace errar. 17Él hace andar descalzos a los consejeros, y entontece a los jueces. 18Él rompe las cadenas de los reyes y ata un cinto a sus lomos. 19Él lleva despojados a los sacerdotes, y derroca a los poderosos. 20Él silencia los labios de los que dicen verdad, y quita a los ancianos el discernimiento. 21Él derrama menosprecio sobre los príncipes, y afloja el cinto de los fuertes. 22Él descubre lo profundo de las tinieblas, y saca a la luz la sombra de muerte. 23Él multiplica las naciones y él las destruye; él dispersa las naciones y las vuelve a reunir. 24Él quita el entendimiento a los jefes del pueblo de la tierra, y los hace vagar por un yermo sin camino. 25Van a tientas, como en tinieblas y sin luz, y los hace tambalear como borrachos.