Salmos
Capítulos 119:122-128
Reina-Valera 1909
122Sé fiador de tu siervo para bien; no me opriman los soberbios.
123Mis ojos desfallecen por tu salvación y por la palabra de tu justicia.
124Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.
125Tu siervo soy yo; dame entendimiento para conocer tus testimonios.
126Tiempo es de actuar, oh Jehová, porque han quebrantado tu ley.
127Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que el oro refinado.
128Por eso estimo rectos todos tus preceptos; aborrezco todo camino de falsedad.