Salmos
Capítulos 5
Reina-Valera 1909
1Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera mi lamento.
2Atiende a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré.
3Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante ti y esperaré.
4Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; la maldad no habitará junto a ti.
5No estarán los insensatos ante tus ojos; aborreces a todos los obradores de iniquidad.
6Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.
7Pero yo, por la abundancia de tu misericordia, entraré en tu casa; con reverencia adoraré hacia tu santo templo.
8Guíame, oh Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino.
9Porque no hay sinceridad en la boca de ellos; sus entrañas están llenas de destrucción; sepulcro abierto es su garganta; con su lengua lisonjean.
10Condénalos, oh Dios; que caigan por sus propios consejos. Échalos fuera por la multitud de sus transgresiones, porque se rebelaron contra ti.
11Pero alégrense todos los que en ti confían; den para siempre voces de júbilo, porque tú los defiendes; y regocíjense en ti los que aman tu nombre.
12Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; lo rodearás de benevolencia como con un escudo.
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