Salmos

Capítulos 34

Reina-Valera 1909

1Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca. 2En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos y se alegrarán. 3Engrandeced a Jehová conmigo, y ensalcemos a una su nombre. 4Busqué a Jehová, y él me respondió y me libró de todos mis temores. 5A él miraron y resplandecieron, y sus rostros no se avergonzaron. 6Este pobre clamó, y Jehová le oyó y lo libró de todas sus angustias. 7El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los salva. 8Probad y ved que es bueno Jehová; bienaventurado el hombre que se refugia en él. 9Temed a Jehová, vosotros sus santos, pues nada les falta a los que le temen. 10Los leoncillos pasan necesidades y sufren hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien. 11Venid, hijos, escuchadme; el temor de Jehová os enseñaré. 12¿Quién es el hombre que desea vida, que anhela días para ver el bien? 13Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. 14Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela. 15Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. 16El rostro de Jehová está contra los que hacen mal, para cortar de la tierra la memoria de ellos. 17Claman los justos, y Jehová oye y los libra de todas sus angustias. 18Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu. 19Muchas son las aflicciones del justo, mas de todas ellas le libra Jehová. 20Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrado. 21Matará al malo la maldad, y los que aborrecen al justo serán condenados. 22Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él se refugian.